Maratón de Málaga – La Crónica de Pepe Roldán

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Pepe Malaga

Mi Maratón Virtual

Me gusta correr, me gusta las carreras largas a ser posible de tres cifras, pero una de las pruebas que más me gusta es correr una MARATÓN.


Quince disputadas en quince años, la de menor cronometraje la primera que hice en 1999 en Barcelona, he corrido en Sevilla, Madrid, Málaga y en la ciudad eterna “Roma”, donde junto a mis compañeros los Pretorianos de Tomares fue la que mejor me lo he pasado y disfrutado.
Pero tocaba sumar una más y esta vez en mi ciudad de nuevo otra vez.

Una vez realizada la inscripción empecé con la difusión por mi parte a ver a quien convencía, avionetas con pancartas sobrevolaron las playas desde Huelva hasta Cádiz durante el mes de Agosto, mi compañero Pepe fue el primero, indicándome que le apetecía hacer la carrera conmigo, unos días más tarde Sandra también se decidió, por lo tanto tres Pretorianos seriamos la representación del club en esta edición.

El mes de Noviembre es el mes preparatorio para la prueba, anteriormente había estado ocupado en los éntrenos y corriendo la II Ultra Gran Valle del Genal y una vez terminada esta cambiaba las zapatillas de trail por las de asfalto, no soy corredor metódico de llevar un plan a rajatabla con varios meses de entreno, me gusta como yo lo hago y es preparármelo concienzudamente un mes antes, sobre todo siempre que las lesiones me dejan y esos constipados que suelo pillar de vez en cuando me lo permiten.

Martes, jueves y los fines de semana, son los días que quedamos los dos Pepes, siempre que nos coinciden los turnos de trabajo y el parque de Miraflores nuestro campo de entrenamiento, allí realizamos muchas series y tiradas largas, realizamos las medias maratones de Dos Hermanas y Córdoba, acompañado siempre de nuestro entrenador personal, un relojito que nos da ordenes pitido a pitido para acelerar o disminuir la marcha.

Para esta ocasión había entrenado como nunca lo había realizado antes y además el ir acompañado y compenetrado era un tanto a favor de conseguir el éxito.
Pero no me quedo ahí, pues además quería compartir mis vivencias y hacer participe en la prueba a mis amigos del club….y ¿cómo hacerlo?…pues surgió todo al hacer una tirada de 30 kilómetros un domingo, termine fenomenal, con muy buenas sensaciones, pensando, pensando entre vuelta y vuelta al parque, se me ocurrió que podría reunir a 42 amigos que virtualmente estarían colocados en cada kilómetro, allí habría una cara conocida que nos sonreiría y animaría, nosotros nos los imaginaríamos aunque no estuvieran y seria otra forma de motivarnos en la carrera.

Y a 14 días del evento se crea el grupo de seguimiento con la denominación “7/12 Maratón de Málaga”. Lo anunciamos a bombo y platillo, necesitamos gente que quieran participar en una cosa virtual, que no hay que trabajar mucho, casi nada o nada, y por la tarde van llegando las primeras peticiones a la oficina de reclutamiento, algunos llegaron voluntarios, otros hubo que ir directamente a reclutarlos con la pareja de los carabinieri y estas son las respuestas que me dieron ante mi llamada:

– Pepe yo no maaaa enteraoooo de naaaaa pero cuenta conmigo para lo que sea.
– Pepeeee que hay q hacer…? Pompones, aplausos, animación. Y si estas de guasita…te voy a animar de igual modo.
– Ok me apunto cuenta conmigo.
– Veras que me vas a liar, pero confío en ti.
– M´ncanta.
– Po si es vurtual….Ahí está el tío!!!!
– Yo me apunto a lo que sea.
– Lo que tu digas Pepe.
– Hola Pepiño, quiero estar en ese grupo de wasap de voluntario para lo que usted mande.
– Pepitooo, estaré en Granada pero apúntame para estar pendiente de vosotros y echaros la bronca después.
– Sabes que en tus retos siempre estaré a tu lado.

Frases en las que aceptaban participar en algo que desconocían, pero aceptaban el reto de estar ahí y colaborar conmigo para ir cubriendo puestos.

En los días siguientes cada uno de los voluntarios iba dando su propósito de lo que prepararían para cuando pasáramos, llevarían mantecaos, serpentinas, confetis, cerveza, un grupo de mayorettes para animar y planean una vez que pasemos quedar a tomar una cervecita con tapas de pipirrana en una céntrica calle y posteriormente marchar todos juntos a meta a ver la llegada, pero no acaba hay pues después habría que ir a la barriada del Palo a comerse unos espetitos.

Estábamos volcando nuestra ilusión en la prueba en ellos y se estaban contagiando, y los comentarios que nos llegaban no hacia motivarnos mucho más, estábamos dando lugar a que Málaga estuviera llena de Pretorianos a nuestro paso…virtualmente claro.

A menos de 24 horas para la salida se envío el siguiente mensaje:

“Dentro de unas horas yo estaré acompañado recorriendo mis calles malagueñas. Imagino que voy por el Paseo del Parque, la Cruz de Humilladero, Mármoles, Carretería o Calle Larios.
¡Manteneos firmes! Si conseguís imaginarnos amigos voluntarios por el paso de esas calles, los dientes apretados por el esfuerzo, el cuerpo cansado y el paso lento…pero suave y sin miedo, habréis conseguido vuestra misión para el que se os llamo, que tres Pretorianos consigan su objetivo de terminar la Maratón de Málaga, sustituyendo los kilómetros por amigos durante el recorrido.
Compañeros lo que hacemos en esta vida es lo que nos gusta hacer…CORRER “

Pero antes tendremos que recoger el material de la prueba y me dirijo hacia el Palacio de deportes Martín Carpena, recojo dorsal, bolsa del corredor, camiseta, luego a la estación de trenes María Zambrano, a donde llega Sandra procedente de Sevilla, comemos, retiramos su bolsa, la de Pepe, fotos de rigor con los dorsales y la dejo en el centro para localizar su apartamento.

Por la tarde merendola con la familia para celebrar el cumple de Papa, 80 tacos y a esperar que llegue el tercer componente, que sobre las 20:30 acompañado de Isa hace su entrada en la ciudad, aparcamos vehículo, autobús y hacia el centro donde nos espera Sandra y…allí …nos aguarda….”LA CALLE LARIOS”, mis amigos alucinan en colores al ver la calle repleta de gente, la animación musical con la que grupos y charangas van amenizando la noche, la iluminación navideña en forma de bóvedas de catedrales, ese peaaaazo de arbol de navidad gigante en la plaza de la Constitución, foto aquí, foto allá….son-rie-te, son-rie-te…. (a que parece una canción de Mecano), no parábamos de hacernos fotos, selfi de grupos, pero venga para el apartamento a llevar el equipaje de Pepe y Isa.
Después no fuimos a comer a Casa Antonio, cita en un callejón de calle Nueva, la cena fue una hartá de reír y comimos muy bien, croquetitas, berenjenas, ensaladilla rusa y un rico flamenquín, todo regado con cervezas y rico mosto, pero aquí no termina la noche, acabamos en un lugar típico de la ciudad, no te puedes ir de Málaga sin visitar la bodega bar “El Pimpi” donde degustamos el buen vino que se hace aquí. Allí entre tanto isotónico dulce que tomamos intentábamos hacer memoria y recordar todos los puestos y los nombres de donde estarían nuestros compañeros….algunos no acertábamos o le cambiamos el sitio…. ¿sería por que era la 01:00 de la mañana? o ¿por el vinito?

Bueno toca recogerse, nos despedimos, en unas horas tenemos que estar en la línea de salida para hacer 42 kilómetros… chao chao, hasta dentro de un ratito, que hay que momí.
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….Suena el despertador, arriba que puede ser un gran día, a desayunar, cambio pijama por ropa de maratoniano y vámonos a la calle, suerte pasa el autobús y nos plantamos en un pis pas en el punto de encuentro, allí habíamos quedado a las 08:00, justo a la entrada de la calle que le gusta tanto a Pepe, fotos previas a la salida con las luces del amanecer y como fondo la Calle Larios, avanzamos por el Parque de Málaga faltan pocos minutos y nos despedimos de las chicas que se irán al Km. 2 a vernos pasar…..

….mientras tanto nuestros amigos desde sus casas ya se están levantando y leen el siguiente mensaje:

“Buenos días. Hoy es el gran día. Tras varios meses de duro entrenamiento por fin nos enfrentamos al MM….Pero no lo haremos solos, tendremos a toda la TROPA PRETORIANA, ayudándonos a conseguir nuestro objetivo. GRACIAS por estar ahí!!! Os saludaremos a nuestro paso”.

Nos hacemos la ultima foto, ya dentro del cajón de salida, nos deseamos suerte como los suelen hacer los pretorianos, fuertes abrazos, unos besos y nos damos la mano, es una incógnita lo que pueda ocurrir pero lo vamos a intentar, porque llevamos a nuestro club con orgullo allá por donde vayamos, es un sentimiento no explicable con palabras lo que sentimos cuando vestimos nuestra coraza y nos situamos en una línea de salida, esa emoción y nerviosismo que sentimos en los instantes previos, cada uno lo viviera de una forma diferente, yo os acabo de describir lo que siento en esos momentos.

Lejos de allí nuestros amigos virtuales ha hecho muy bien sus deberes y se están colocando en sus puestos desde muy temprano con los últimos preparativos que van a llevar:
Una orquesta que tocara el Himno Pretoriano en el Km. 5, cervezas fresquitas en el Km. 18, cohetes en el Km. 19, contrataron a los Rolling Stone para estar en el Km. 20 y tocar “Satisfactión”, jamón recién cortaito y paella en el Km. 26, una charanga en el Km. 31, preparados para danos un empujoncito para saltar el muro en el Km. 36, chacinas, dátiles y botellines en el Km. 38, unos miuras que soltaran para que corramos más en el Km.39, muchas chuches para los niños que se encuentran en el Km. 42, todos estarán hoy con nosotros en un listado en el que figura todos sus nombres pegado en el reverso del dorsal o una chuletilla de mano en un bolsillo.

Volvemos a la realidad porque nos empezamos a mover y no hemos ni escuchado el pistoletazo de salida, Pepe y yo salimos los dos hacia adelante paseo del Parque abajo en dirección a la Plaza de la Marina, muy atentos el uno del otro para no quedar cortados, giramos en dirección al Paseo de los Curas, Paseo de la Farola y llegamos al Km. 2, donde nos encontramos a nuestras chicas, ralentizamos el paso para no salir con cara de velocidad en la foto y lo que sale son nuestras espaldas, je je y otro je… bueno por lo menos sale el nombre del club, recorremos el Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso, entramos en la zona de Pedregalejo, adelantamos el grupo que marca las 03:30´ en el que marcha Martín Fiz, campeón del mundo y de Europa en esta distancia a finales de los noventa, marcando el ritmo para que un numerosísimo grupo pueda conseguir dicha marca.
Llegamos a la barriada del el Palo donde damos la vuelta sobre el Km. 8, mi garmin pita y repita para indicar que aceleremos o disminuyamos la marcha, es nuestro aliado para conseguir el objetivo, volvemos a pasar por el Paseo Marítimo y al llegar al Km. 13, nos encontramos a nuestras mujeres, les damos los guantes que ya nos van sobrando y llegamos a la zona de la Malagueta, recorremos otra vez el Paseo de los Curas, Avenida Agustín Heredia, barrio de Huelín, Paseo Marítimo Antonio Machado, vamos pasando por los kilómetros 16, 17, 18 y Pepe saca cada vez que pasamos la chuletilla y y nombra al compañero que tendremos situado en el siguiente punto.
Marcamos la media maratón en 01:43´40´´, nos queda la segunda parte, seguimos por la zona deportiva del Martín Carpena, Avenida Europa, van cayendo los Km. 22, 23, 24, 25 y 26, atentos a las instrucciones del reloj, la media es buena y llegamos a mi barrio, Camino San Rafael , Avenida Juan XXIII, Avenida Ortega y Gasset, Plaza Cruz de Humilladero, siguen cayendo pasos 27, 28 y 29, nos encontramos el primer repecho en la Calle Conde de Guadalhorce, en la Avenida de la Aurora recuperamos, llegamos al muro, Km. 30 en 02:37´29´´ y lo derribamos, pero reservando fuerzas para la subida del Puente de las Américas, el cual vamos por el aguantando el paso con un ritmo lento pero sin parar, me marcho en la bajada un poquito pero mirando siempre de reojo a mi compi, pasamos por Calle Hilera y la curva de entrada a Calle Armengual de la Mota estaba repleta de gente, llegamos a Calle Mármoles donde nos encontramos una de las ultimas subidas hasta llegar al Puente de la Aurora, lo que había en el puente era un estrechito pasillo para que pasaran los corredores, ese momento estuvo de carne de gallina por la animación, pero no te emociones que todavía queda un ratito.
Al salir del puente nos esperaría un largo recorrido paralelo al río de varios kilómetros, y en el Km. 32, decido parar para hacer pipí, le digo a Pepe que siga por delante, y cuando retomo la marcha mi ritmo es diferente, algo falla, no tengo la misma cadencia de antes ni tampoco puedo enlazar con Pepe, los kilómetros los marco con más tiempo, me cruzo con mi compañero que ya había dado la vuelta y consigo llegar hasta el final Km. 35,5 allí hago el giro, recargo gasolina con un gel que llevo, Pepe me espera y nos volvemos a juntar, cuando……..el grupo de las 03:30´ nos engulle como una gran ola del mar……, no hay fuerzas para acoplazarse a ellos, me sitúo detrás de Pepe en vez de ir en paralelo para seguir sus pasos y me comenta que me ve más fuerte, creo que tampoco va fino, y yo ahora me encontraba mejor, entonces me pongo a su altura, anulo la maquinita de pitidos la cual ya no podemos seguir y nos relajamos para hacer los últimos kilómetros, vamos a disfrutarlos, además son los mejores porque pasan por el centro, Pasillo Santa Isabel, Carretería, Álamos, Alcazabilla, Cister, Plaza del Carbón, Granada y llegamos a la Plaza de la Constitución, momento donde estrecho la mano con este Pepe, conocido en el mundo carrerista como “Pepe el Bandolero” y allí en la plaza de las cuatro calles, donde tantas veces los Legionarios habían cantando su himno marchando detrás de su Cristo de la Buena Muerte, era el ahora o nunca y le dedique ese himno Pretoriano que un día este majareta de las carreras subido en un banco le recito a sus amigos,
va por ti Pepe….

“Narra la historia
que en el Imperio Romano
existía una guardia Pretoriana
para proteger a su Emperador

Actualmente en nuestros días
en el pueblo de Tomares
nació un club de Ultrafondo
en honor a esos guerreros

Y cuando la carrera era más dura
y la centuria cansada
alzando su estandarte
el pretoriano avanzo

Y sin pensar en la distancia
siempre formando equipo
lento, suave y sin miedo
terminando la maratón

Y al final la victoria celebraban
grito uno de ellos con brazo en alto.
No seremos los más rápidos
pero si los más resistentes
somos Pretorianos de Tomares
disfrutamos las carreras entre compañeros”.

En el momento de alzando su estandarte, mi brazo no bajo hasta llegar al final, la gente nos aplaudía y animaba, seguro que no había pasado nadie por allí corriendo y cantando, je je.
En el lugar acordado de esa calle estaban Paqui, Isa y Sandra…..¿Sandra?, si era ella, nos contó que se había retirado por problemas en el tibial en el Km.13 y estaba allí para esperarnos y acompañarnos hasta el final…..pues vámonos los tres juntos… iniciamos la larga recta del Paseo del Parque y nos saluda David el marido de Marmen ……¿Marmen? si tenía que estar el Km.31, pues no, se plantaron desde Ecija hasta allí para hacer su trabajo personalmente ¡OLE y OLE!….que bueno, pero no paramos a saludarles la meta nos estaba citando y hacia allí nos dirigíamos como imanes, a falta de pocos metros Sandra nos pasa unas grandes gafas de colores que nos colocamos, pasamos por uno de los últimos arcos que lleva inscrito
“¡Si lees esto es que lo has conseguido!”,
Una alfombra azul como la mar de Málaga vamos pisando, la que nos llevara hasta el ultimo arco, el que lleva ese reloj digital que miraremos y recordaremos cuando veamos las fotos…..llegamos al punto donde partimos hace ya varias horas… LA META…por fin… tiempo final 03:37:24´´….nos quedamos los tres parados dándonos un gran abrazo, de esos como un día me dijo un amigo que se da un Pretoriano cuando termina la Maratona di Roma delante del Coliseum de Roma.
Nos indica uno de los voluntarios que avancemos para no taponar la entrada de otros corredores y una música de un tal Pitbull suena en esos momentos que se nos mete por el cuerpo y nos hace bailar…. y todavía tenemos fuerza hasta para movernos, je je.

Bueno echamos el cierre pues se me acaba la tinta, pero dejo un mensaje que se envío un ratito antes de que empezáramos a correr:

“Nunca caminaras solo y un pretoriano menos. Gracias por todos esos días previos, por estar ahí, por aguantarnos y por colaborar en los avituallamientos”

A mi legión de voluntarios virtuales: Dani, Carmen, Cris, Santi, Bombe, Angelito, Carpe, Santo, Estrella, a los cuatro Manolos; Ortega-Muñoz-Pérez y Tovar, Juani, Pablo, Pili, José Luis, Joakin, Pruden, Plácido, Esther, Fali, Niño, Alonso, Antonio Pablo, Potaje, Marmen, Rafa Iza, Andrés, Gamero, Havie, Mayoral, Luis de Juan, Polo, Raposo, Abencio, Fran y muchos niños que estuvieron presente en el Km.42, gracias a vosotros hemos conseguido que esta prueba haya sido diferente, muchas gracias amigos.

Y para terminar hay una canción de Manú Chao que se llama me gustas tú….le voy a cambiar la letra a ver que sale…

Que larga es la cro ni ca, mi corazón
Que le vamos ha hacer si lo quería explicar tó
Me gusta correr, me gusta la maratón
Me gustan tener amigos virtuales, me gusta la maratón
Correr 42 kilómetros, me gusta la maratón
Hacerlo con Pepe y Sandra, me gusta la maratón
Que horas son mi corazón
Que horas son mi corazón
La hora de fi-na-li-zar.

Chiiiiin pón.

Os espero para la VI edición…..Quien se atreve?

2017-03-21T18:31:25+00:00diciembre 15th, 2014|Categories: 2014, Blog, Crónicas|0 Comments

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